¡Martin en Diario de Soria!

Esta mañana hemos podido ver a Martin (uno de nuestros trabajadores) en uno de los periódicos de referencia de la provincia, El Mundo – Diario de Soria. Cada lunes, en esta sección denominada “La Quinta Esquina”, podemos leer la entrevista realizada a sorianos con una situación personal o laboral atípica.

Y es que la vida de Martin es un poco peculiar. Pasó de ser enfermero en la UCI del mejor hospital de Londres a ser apicultor en cuestión de un año. Por amor, hizo un cambio drástico de vida que no podía pasar desapercibido. Así que dicho y hecho.

En el artículo, Martin comenta su experiencia con la apicultura, sus inquietudes y cómo fue la adaptación a nuestra provincia. También habla de algunas de sus aficiones porque es un apasionado de la música, los coches antiguos, viajar y la fotografía tanto que, incluso realiza sesiones fotográficas a nivel profesional muy bonitas en celebraciones.

A continuación, os dejamos la transcripción de la entrevista que, no obstante podéis encontrar en la propia página web del diario (click aquí para ir a la noticia).


Al igual que sucede con la miel de biércol, tiene bien definidas sus características organolépticas, aunque en su caso no hagan falta tantos sentidos para percibirle. Se llama Martin Roche (Wembley, Londres, 1969) y sería un apicultor al uso si no fuera porque aprendió el oficio en Londres y sólo había visto un par de abejas en su vida hasta que se atrevió a ser uno más en la colmena. ¡Ah! y porque le preceden los apellidos Gómez Zardoya, razón por la cual recaló en la provincia.
Pregunta.-No estaría aquí si no fuera por las abejas.
Respuesta.-Trabajo con miel. Mi pareja quería volver a España a trabajar con su familia y vinimos.
P.-Un soriano queriendo volver.
R.-Ella es de Córdoba pero su padre es de Sotillo del Rincón. Su padre y su bisabuela tenían una profesión con las abejas.
P.-¿Qué le deja mal sabor de boca?
R.-Para un inglés como yo, cuando estoy conduciendo en los pasos de cebra, y paras, nadie te dice gracias pero en Inglaterra es costumbre hacer eso. La gente saluda y dice como gracias. Costumbres diferentes. Allí si tú no saludas, la gente pita.
P.-Vaya salto hasta El Valle.
R.-Mucha gente dice eso. Vivía casi en el centro de Londres y he vivido casi toda la vida en hospitales. También hacía bodas porque sé fotografía. Ahora en Sotillo, hay 60 personas pero no parece, porque por la calle sólo ves a cinco. No fue un salto tan grande. Antes estuve trabajando en Nueva Zelanda, en Finlandia, en Australia también, por un año. Y estaba acostumbrado a viajar. Es un cambio tranquilo y puedo volver fácilmente para ver a mi familia, a mis padres.
P.-Dígame, ¿cómo fue la primera vez que le picó una abeja?
R.-La primera vez que me picó estaba aquí en España. No recuerdo que ninguna me picara en Inglaterra. . Aquí solo conté las picaduras hasta la número cien. Después ya ninguna. Duele, pero ahora ya no mucho. Al principio sí. En la nariz duele mucho, pero ahora ya no estás seguro de si te pica o no te pica.
P.-¿Qué hace o deja de hacer con su acento británico?
R.-Aquí no saben si soy romano (italiano), alemán o qué soy. No tienen costumbre. Trabajando en el hospital, yo podía distinguir hasta 25 personas de diferentes acentos. Aquí no saben de dónde.
P.-¿A qué sabe el polen de Soria?
R.-Sabe como a cereales, un poco duro y tiene un toque un poco dulce.
P.-¿Qué no perderá nunca un inglés fuera de su país?
R.-No sé. A mí me gusta la comida india y en Soria no existe. Cuando vamos a Londres una noche entre la semana siempre comemos en un restaurante indio.
P.-¿Quién le enseño a recolectar?
R.-Aprendí en Inglaterra. Cuando estábamos preparando el viaje para venir aquí, hice un curso de un año en Londres.
P.-¿Qué vio al ver una colmena?
R.-Me sorprendió la cantidad de abejas. En una colmena no muy grande hay entre 60.000 y 80.000 abejas. Pensaba que era algo más pequeño. Lo que más me llama la atención es su organización de las abejas. Saben todo, cuándo empezar a trabajar, cuándo dejarlo… Si sabes de las abejas, sabes mucho del campo. Tienen una vida simple, tienen una vida corta: la primera semana están dentro, limpiando la colmena y la última cogiendo miel. En su mundo, son más organizadas que los humanos.
P.-¿Qué les habla?
R.-A veces les canto un poco, un poco de español y de inglés. Creo que las abejas están más tranquilas con un poco de música.
P.-¿Qué tiene Sotillo que no tenga la tierra inglesa?
R.-Vistas y cielo, muy azul.
P.-¿Qué capta con su objetivo?
R.-En Londres no hay muchos paisajes. Tengo un libro cada año de los niños. En Soria hay más paisaje y por la mañana está muy bonito.
P.-¿Hasta dónde se siente inmigrante?
R.-No al cien por cien pero sí, se nota un poco. En mi país se trata a los extranjeros igual, no se nota… Aquí se nota un poco. Por ejemplo, yo entré a una tienda a comprar zapatos, toqué los zapatos, estaba cerca de la puerta y la mujer me echó de la tienda. Era la primera vez en mi vida que me pasaba esto.
P.-¿Cómo arreglaría el problema de la despoblación?
R.-Estoy sorprendido de la calidad de las casas. Una casa alrededor de Londres vale millones de libras, yo no podría vivir en la casa que yo vivo en Inglaterra. Por eso hay mucha gente que arregla y restaura casas para vender. A la gente no le gusta vivir fuera de la ciudad y para mí es normal y muy bonito todo.
P.-¿Cuánto de extranjero le queda, Martin?
R.-Me siento bien pero tengo mis propias limitaciones. Los primeros años fueron muy difíciles. Salí de un sitio que era mi vida, estaba trabajando en el quinto hospital más grande de Europa y luego llegas aquí, no puedes hablar bien… Y eso es tremendo. La gente no trata igual solo por el idioma. Luego el cambio de la ciudad por el pueblo, no puedes demostrar tus habilidades
P.-Dígame la diferencia de un vecino de la campiña inglesa de un vecino del medio rural soriano.
R.-La gente de los pueblos, aquí y allí, es igual. El mismo tipo de personas vive en los pueblos.
P.-¿Cuánto daría porque el Crystal Palace se enfrentara al Numancia?
R.-Sería buen partido. Pero no podría ganar el Numancia al Crystal Palace. No sé cuántas personas caben aquí pero en el del Crystal Palace, y es pequeño, caben 70.000 personas.

Entrevista de: P. Pérez Soler Fotografía: Álvaro Martínez


Desde Gómez Zardoya queremos agradecer el interés que los medios tienen en nuestros chicos.

One Comment

  • by alberto, post on | Reply

    felicidades por la entrevista, es un placer ver a gente perseguir sus sueños y dejar de lado un trabajo aburrido y monotono….

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